domingo, 1 de marzo de 2009

"Yo desde luego nunca he tenido la menor intención de crecer, y espero que tú tampoco"





















Nunca es tarde para descubrir el cine polaco. Existe una trilogía muy conocida en el cine: "Tres colores". Pues bien, "La doble vida de Verónica", dirigida por Krzysztof Kieslowski, podría ser un cuarto color: "DORADO". Numerosas escenas de la película se desarrollan envueltas en un cálido color dorado. Con música de Zbigniew Preisner, he de reconocer que no se hizo pensando en el público comercial. Parte de la acción transcurre en Polonia, donde vive una tal Veronika; otra parte en Francia, donde encontramos a una tal Veronique. Ambas tan parecidas como dos gotas de agua, ambas sintiendo cosas muy parecidas al mismo tiempo, pero sin la una saber nada respecto a la existencia de la otra. Accidentalmente un día sus destinos se cruzan...Respecto a cuál es el significado de la amplia simbología presente en la película, según el director eso depende del espectador, de lo que signifique para él dentro de su mundo subjetivo.



Además tengo que decir que esta película contiene una de las más hermosas piezas de música que jamás he escuchado:

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